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Mosaico de turquesa de una serpiente con dos cabezas
Imperio Azteca/Cultura Mixteca, s. XV-XVI
d.C.
Origen: México
Un icono del arte azteca
Se cree que este ornamento se utilizaba durante las ceremonias a
modo de pectoral (adorno en el pecho). La pieza está tallada en
madera y recubierta por mosaicos turquesas. Es posible que las
cuencas oculares estuvieran decoradas con piezas de pirita de
hierro y conchas embutidas. Se utilizaron fragmentos de conchas
rojas y blancas para adornar las fosas nasales y la boca de ambas
cabezas. El trabajo en mosaico cubre la superficie de extremo a
extremo.
La serpiente era un símbolo muy importante dentro de la religión
azteca. Estaba asociada a varios dioses como Quetzalcoatl
(serpiente emplumada), Xiuhcoatl (serpiente de fuego), Mixcoatl
(serpiente nube) o Coatlicue (la de la falda de serpientes), madre
del dios azteca Huitzilopochtli. En nahuati, el idioma de los
aztecas, serpiente se diría coatl.
El vocablo coatl también forma parte de muchas
denominaciones de lugares, como Coatepec ('la colina de las
serpientes'). Coatepec es el lugar de nacimiento del dios
Huitzilopochtli, el más importante dios entre los aztecas y, por
ello, uno de los lugares más importantes en esta mitología.
Las serpientes también se utilizaban como elementos
arquitectónicos. Un típico ejemplo de ello son los muros de
serpientes (coatepantli) que se erigían para delimitar los
lugares sagrados en un área ceremonial. En la capital del Imperio
Azteca, Tenochtitlan, un muro semejante rodeaba una parte del Gran
Templo, el centro religioso de la ciudad.